HAUT-BRION | ESPLÉNDIDO

HAUT-BRION
JOSEP BAETA

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Es el más viejo entre los “premier cru classé” de 1855 y el único que no proviene del Médoc. Los vinos que salen del Château Haut-Brion continúan contándose hoy entre los mejores vinos de Francia.

Según acredita un testimonio escrito, en 1423 ya se habría cultivado vino en las tierras que circundan el Château Haut-Brion, situado hoy a las puertas de la ciudad de Burdeos. El château fue construido en 1525 como dote en la boda de Jean de Pontac, el fundador de Haut-Brion, que se casó otras dos veces, vivió 101 años y tuvo su último hijo a los 76 años de edad.Durante siglos, la propiedad de la finca cambió de manos entre muy diversos titulares; uno de los socios llegó a ser el propio marqués de Margaux, de Château Margaux.

En 1663, Samuel Pepys, Presidente de la Royal Society escribió en su detallado diario privado: “He bebido un tipo de vino francés llamado Ho-Bryan (sic), que tenía un gusto bueno y muy particular que no había encontrado antes”. De este modo, Haut-Brion se convirtió en el primer Burdeos en ser citado.Durante la revolución francesa, la guillotina terminó con la vida de su propietario Joseph de Fumel y el château fue vendido como bien público. Pasó a manos de Charles-Maurice de Talleyrand-Périgod, ministro de asuntos exteriores de Napoleón.

A la muerte de Talleyrand y la propiedad se subasta. Su comprador Joseph-Eugéne Larrieu agrandó y consolidó la finca. Su esfuerzo tuvo su recompensa en 1855 cuando Château Haut-Brion fue incluido entre “les premier cru” en la primera clasificación oficial junto a Château Latour, Château Lafite y Château Margaux.El excéntrico André Gilbert, lo adquirió a un banco pocos años más tarde; las dificultades de la Gran Depresión invitaron a Gilbert a donar Château Haut-Brion a la ciudad de Burdeos, que rechazó la oferta.Finalmente, fue adquirido por la familia Dillon, sus actuales propietarios. Con los Dillon se inició un largo período de consolidación y estabilidad en la casa. Hace tres años, el príncipe Roberto de Luxemburgo fue nombrado Presidente Director General de la compañía, asumiendo su madre Joan, la presidencia de honor.

El reflejo de la estabilidad mantenida en las últimas décadas en los cargos de responsabilidad técnica del château es la regularidad de este vino, que combina la armonía con la fuerza y la finura con la firmeza y la melosidad. Su carácter ahumado con matices florales y cacaos y recuerdos a regaliz, revela unas sensaciones olfativas que –aún teniendo marcados caracteres de la Cabernet Sauvignon– delatan la alta participación de las cepas Merlot y cabernet Franc. A pesar de esta regularidad, dos añadas han destacado excepcionalmente en los últimos lustros: la de 1989, un año caliente y seco que aportó un vino de rica estructura y suavidad aterciopelada comparable al de la mítica cosecha de 1959; y la cosecha de 1982, con un vino de aromas maravillosamente desarrollados, y profundos sabores concentrados con la fruta de baya madura y contrapuntos de cacao.

Más información en haut-brion.com