CLASE S CABRIOLET | ESPLÉNDIDO

CLASE S CABRIOLET
JOAQUIN VIÑA

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La estrella de Mercedes-Benz en el próximo Salón del Automóvil de Frankfurt – que abre sus puertas el 17 de septiembre– será el Clase S Cabriolet, el sexto modelo de la Clase S, y el primer Mercedes-Benz cabrio súper-lujo con cuatro plazas desde 1971.

Se comercializará en dos variantes: la S 500 con motor V8 de 455 CV, y la S 63 AMG con una potencia de 585 CV y un motor V8 biturbo. Basado en el Clase S coupé –con el que comparte el 60% de componentes de la carrocería–, el nuevo cabriolet mide 5,03 metros de longitud, 1,90 metros de ancho y 1,42 metros de alto. A pesar de sus dimensiones, es un modelo ligero –pesa poco más de 2.000 kilogramos–, con refuerzos de carrocería livianos, fabricados en aluminio y magnesio. En el exterior de este Clase S Cabriolet destaca el frontal con la parrilla black diamond, las sinuosas formas del paragolpes, unas grandes entradas de aire y los faros, opcionalmente LED y con cristales Swarovski. La capota tricapa de lona estará disponible en cuatro tonos –negro, azul oscuro, beige y granate–, y se pliega y despliega en 20 segundos accionando un botón que se encuentra en la consola central. Este mecanismo puede ser activado circulando a una velocidad de hasta 60 km/h, y también desde fuera del vehículo con el mando a distancia de la llave. La capota integra una capa de butilo –en lugar de neopreno– para lograr un mayor aislamiento.

Con presencia de materiales de alta calidad y un diseño verdaderamente atractivo, este cabrio tiene grandes pantallas TFT como interfaz del cuadro de instrumentos, y tapicería en cuero convencional o nappa. Hay disponibles seis tonalidades para personalizar el habitáculo. El objetivo de Mercedes-Benz ha sido conseguir el cabrio más cómodo del mundo. Su diseño exterior persigue que el flujo de aire en torno al vehículo evite el ruido aerodinámico no deseado, ruido que también se reduce gracias al sellado de las puertas, al doble acristalamiento, y a la presencia de dos deflectores que reducen las turbulencias del aire exterior que penetra en el habitáculo. El confort lo aportan también el Airscarf –un conjunto de difusores de aire acondicionado en los reposacabezas que crean una zona caliente en torno al cuello y la cabeza, incluso con bajas temperaturas en el exterior–, y el thermotronic, un climatizador inteligente controlado de forma automática que funciona con o sin la capota abierta. Para mantener un ambiente ideal, el Clase S Cabriolet también cuenta con 12 sensores medioambientales y 18 actuadores. El climatizador, además de bizona, puede activarse en tres modos: disperso, medio y enfocado. Aún así, tanto el conductor como el copiloto pueden controlar la temperatura, el flujo de aire y la distribución del mismo. También todos los reposabrazos y el volante están calefactados, con tres niveles disponibles. Y como en todos los modelos de la Clase S, el aire del climatizador puede incluir opcionalmente una fragancia nueva y específica, que para este cabrio se ha elegido la Pacific Mood.

Entre los sistemas de asistencia disponibles destacan el freno Pre-Safe con detección de peatones, el Distronic Plus con asistencia de dirección y Stop&Go Pilot, el Brake Assist con asistente de tráfico cruzado, el asistente de mantenimiento de carril, el asistente de luces de carretera, y la cámara de visión nocturna o Collision Prevention Assist. El sistema de barras antivuelco –ocultas tras los asientos traseros– no se acciona por muelles en este cabrio sino que lo hace mediante artefactos pirotécnicos, y los arcos se despliegan en caso de accidente mediante un generador a gas.