TECKELL FOOSBALL | ESPLÉNDIDO

TECKELL FOOSBALL
RAFAEL ROSSY

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Fruto de la colaboración entre los estudios de arquitectura y diseño B Lab y Adriano Design, nació la idea de reinventar el juego del futbolín para convertirlo en una pieza de diseño que pudiera decorar un salón.

Ese proyecto fue el origen de Teckell Collection, la compañía italiana que hoy produce una amplia gama de futbolines, de billares de cristal y Takto, una colección de relojes de péndulo hechos en cristal y metal. Todos los productos de Teckell son elaborados por artesanos, a mano, con el espíritu del 'made in Italy' y el objetivo de crear obras maestras únicas. Los hermanos Davide y Gabriele Adriano del estudio Adriano Design y los arquitectos Gianfranco Barban y Gregg Brodarick de B Lab Italia compartían idéntica ambición de transformar antiguos elementos cotidianos en singulares piezas contemporáneas. En este caso, el propósito era dotar de estilo y sofisticación el típico juego del fútbol de mesa que puede encontrarse en los bares más rancios.

Hoy Teckell produce cuatro diferentes líneas de futbolines:

    · CRISTALLINO. Pesa 98 kilogramos y está enteramente construido con una estructura de cristal y aluminio. Para los amantes del ‘luxury’ más extravagante se creó Cristalino Gold LE, una colección en serie limitada a 50 unidades, en el que un equipo de jugadores y otros accesorios del juego han sido chapados en oro de 24 quilates.

    · CONTROPIEDE. Semejante en su superficie de juego al Cristallino (con el campo de cristal), se diferencia de éste por sus sólidas patas blancas, negras o de madera de nogal macizo.

    · 90º MINUTO. Posiblemente, es el más elegante de los futbolines de la historia. Su estructura de madera y cristal se apoya sobre sus cuatro sutiles patas rematadas con aluminio en su parte inferior.

    · INTERVALLO. Es un pequeño futbolín hecho en madera y cristal para el que bastan dos personas para jugar, cada uno dispone de dos jugadores de campo (en la mano derecha) y de un portero (en la izquierda). Está completamente cubierto por un cristal en su parte superior para que pueda servir como mesa de café.

Se trata en todos los casos de una original propuesta para incorporar un futbolín en la zona noble de la casa. Aunque –si nos ponemos ‘serios’ para hablar con rigor del juego del futbolín– es una lástima que los italianos no hayan descubierto todavía el llamado ‘futbolín español’ o ‘de dos piernas’ en el que los jugadores tienen separadas las piernas y las prolongaciones de los pies. No es una cuestión estética. En el foosball internacional es imposible acceder a la riqueza de jugadas alternativas que ofrece el futbolín español. En el invento atribuido al gallego Alejandro Finisterre, pueden ejecutarse efectos, pisados, arrastres y globos, inaccesibles en el foosball. La diferencia entre ambos no es menor que la que existente entre el ajedrez y el tres en raya. De momento –y hasta que estos italianos no visiten algún bar español–, lo mejor será tener un futbolín de dos piernas en el garaje y un Treckell en el salón…

Más información en teckell.com