TP52 WORLD CHAMPIONSHIP | ESPLÉNDIDO

TP52 WORLD CHAMPIONSHIP
RAMÓN ACÍN *

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La exclusiva marina de Puerto Portals en Mallorca se ha sido convertido en el epicentro internacional del deporte de la vela durante esta semana, en la que se ha disputado el campeonato mundial de los veloces TP52.

TP52 World Championship es una de las competiciones más recientes en el mundo de la vela. La iniciativa arrancó en 2003 de la TransPac 52 Class Association, un grupo de armadores que querían competir en un Grand-Prix esencialmente “rápido, divertido y simple”. Pero, a pesar de su juventud, esta competición –anteriormente llamada Breitling Medcup TP52 y Campeonato Mundial Rolex TP52– ha adquirido mucha fuerza en el circuito náutico, convirtiéndose en la gran cita de la velocidad, en la Fórmula 1 de la vela. La participación de Don Juan Carlos I en la edición de 2004 atrajo a muchos armadores y patrocinadores, que se unieron el año siguiente a esta clase, que contaba ‘per se’ con argumentos muy sólidos: los TP52 son monocascos muy rápidos –realizados hasta en el más mínimo detalle en fibra de carbono– capaces incluso de superar los 30 nudos. Son embarcaciones seguras y a la vez muy simples, que no utilizan quillas pivotantes o lastre de agua. La aleta y el bulbo soportan casi el 70% del peso de la embarcación, lo que permite unas ceñidas muy rápidas. El ganador de la prueba es, simplemente, el primer barco que cruza la línea de meta, sin que entren en juego las compensaciones de tiempo, tan habituales en otro tipo de pruebas en las que pueden competir distintas esloras. Todos los participantes deben seguir la estricta normativa en términos de eslora, manga, desplazamiento, calado, construcción, área vélica, etc. (aunque pueden variar en la forma del casco, la lámina, construcción interior, la disposición de la cubierta y el aparejo). La tripulación está formada por 12 personas, más –en su caso– un invitado.

Desde que se iniciara la TP52, el equipo que mejores resultados ha obtenido ha sido Quantum Racing, comandado por el norteamericano Terry Hutchinson. No obstante, la edición de este año ha tenido como protagonistas a Alberto Roemmers –el empresario alemán propietario de la empresa líder en el mercado farmacéutico de Latinoamérica– y al Azzurra –el barco diseñado por Marcelino Botín, el primo de la presidenta de Banco Santander– con el que se ha proclamado campeón del mundo con una ventaja final de 12 puntos. Desde la primera jornada se destacó como principal candidato al triunfo en Puerto Portals, donde el Azzurra tiene su base.

En menos de tres décadas esta marina se ha convertido en uno de los puertos de mayor prestigio del Mediterráneo –comparable sólo a otros como Porto Cervo o Saint Tropez– y en la zona más elitista de Mallorca. Visitantes de todo el mundo, llegados en yates de grandes esloras o superdeportivos, llenan de vida este concurrido puerto que cuenta con una atractiva oferta de boutiques de moda alto nivel, empresas náuticas, perfumerías, relojerías, inmobiliarias y restaurantes, entre los que destacan Flanigans, Tahini y Tristán. Este último alcanzó, de la mano de Gerhard Schwaiger, su primera estrella Michelin y su encumbramiento como el mejor restaurante de Mallorca a finales de los años 80, siendo un gran reclamo en los primeros años del puerto.

Ayer, durante la celebración fiesta de final de regata en el Sailing Lounge, muchas caras conocidas de la jet set mallorquina acompañaron a tripulaciones y organizadores. Corinna Graf, hija del creador de Puerto Portals, Klaus Graf, y actual Consejera Delegada, anunció oficialmente que el próximo año se celebrará una segunda edición.

* Ramón Acín es Capitán de Yate y Ocean Yacht Master

Más información en puertoportals.com. Fotografías Martínez Estudio